Etiqueta: #NY

Por las calles de Nueva York

Es verdad que un día todo habrá pasado, que miraremos hacia atrás y recordaremos estos días como si hubieran sido una película en la que pusieron pausa a nuestros planes, a lo que falsamente conocíamos como seguro y de pronto se nos volvió tan frágil.

Será el momento en el que por fin podremos descifrar lo que estábamos viviendo y encontraremos los por qué pero mejor aún, los para qué. Y esas calles desiertas que se han convertido en el día a día de ciudades como Nueva York parecerán el set de una película inquietante.

Pero mientras eso ocurre estaba cansada de sólo mirar por la ventana e imaginar cómo era la 5ª Avenida sin gente, qué decir de Times Square, el lugar que llevaba años evitando por fobia a las multitudes.

Así que la tarde de un viernes de abril de este 2020 hice el recorrido que apenas dos meses antes hubiera sido una locura hacer ese día y a esas horas con un coche por el tráfico infernal habitual. Llevaba hablando de lo que es esta ciudad desierta durante semanas con lo poco que podía imaginar porque también estaba encerrada. Hasta que me harté y decidí verle los ojos a la pandemia de una vez por todas.

Confieso que iba con miedo: “las patrullas te pueden parar al momento de circular por ahí, habrá muchas calles cerradas”, me decían los amigos.

No me importó. Bordeé toda la ciudad por el río desde el oeste de Harlem hasta Battery Park y al llegar a la calle sesenta por el lado este de Manhattan, empecé a callejear hasta toparme con Central Park para de ahí bajar por la Quinta y girar a la derecha en la calle cuarenta y dos.

Y sí, no tardé en comprobar que las postales de Twitter, de los drones, de las imágenes de las noticias a las que se empezaba a acostumbrar mi retina eran ciertas. No había nadie en Central Park, Rockefeller Center estaba vacío y las luces de Broadway que continuaban encendidas eran lo único de afuera que recordaba el bullicio cotidiano.

Sin embargo, de forma inesperada, la sensación que me traje en la piel es que la ciudad está llena de viva. Cientos de luces en los edificios, aplausos en los balcones, gente corriendo al lado del río a pesar del sofoco que producen las mascarillas. Sí me encontré policías, muchos, pero no me miraron, iba rodeada de otros coches que como yo, circulaban libremente por la calle sin restricciones. “Seguimos teniendo libertad”, pensé, y comprobar eso no fue poca cosa, fue todo.

También darme cuenta de que lo que nadie te dice cuando toma esas imágenes de las calles desiertas es que lo que se ve en la foto no es lo que se siente al estar ahí, porque al menos para mí, todo vibraba. Con impaciencia, sí, pero con esperanza, también. Ahora, cuando veas una postal con los ojos de la pandemia y te estremezca te dejo también esta sensación: las ciudades respiran.

Porque muchos ojos están mirando esa misma plaza vacía o esa misma calle en la que antes era difícil transitar sin acelerar el paso para esquivar a los tumultos.

Están ahí y lo hacen desde las ventanas y sueñan y se emocionan. Como tú.

El MoMA de NY se reinventa con el cine como hilo conductor

Columna publicada en El Universal

Tras cinco años de obras y planeación, el “nuevo” MoMA por fin abrió las puertas de su ala oeste al público esta semana con una renovación revolucionaria, en donde el prestigioso museo de arte moderno le da un espaldarazo al cine convirtiéndolo en uno de los grandes protagonistas del recinto y en el hilo conductor de sus instalaciones y salas.

Con este proyecto, el famoso museo neoyorquino apuesta por un diálogo más humano y cercano con el espectador.

“Las películas de Warhol como Blow Job (1964), Kiss (1964) y Sleep (1963) sin lugar a dudas son el verdadero tesoro que el MoMA posee de este artista”, apuntó Rajendra Roy, curador del proyecto y quien agregó que la revitalización del museo responde “a una nueva era en donde no tenemos que golpear a la gente en la cabeza para que entienda que toda la colección que se ve en las salas está relacionada y se comunica de forma interdisciplinaria”

Es precisamente a través del séptimo arte con el que el MoMA ha buscado acercar a las personas a un diálogo más vivo y humano con el espectador. Un oportuno golpe en la mesa con el que esta prestigiosa Institución le dice al mundo que apuesta por el futuro del cine tan cuestionado hoy en día.

Todos ellos estarán siempre en comunicación y harán referencia, de alguna forma, a las obras de la sala y lo que se busca con esto es darle al espectador la oportunidad de experimentar las creaciones desde diversas perspectivas y a través de distintos estímulos.

MÁS ESPACIO EN LAS GALERÍAS

Es decir, que La noche estrellada (Van Gogh), Las señoritas de Avignon (Picasso), El baile (Henri Matisse), La persistencia de la memoria (Dalí), One (Jackson Pollock), Interior holandés (Miró), La lata de sopa Campbell (Warhol) o Los amantes (Magritte), por mencionar sólo a algunas de las obras maestras, siguen ahí pero en salas distintas y creando nuevos diálogos con las creaciones vecinas.

El nuevo diseño también logró optimizar los espacios para hacerlos más flexibles y poder contar con una tecnología más sofisticada. Se puede decir que es un MoMA más abierto, más luminoso, recreativo y pensado para poder conquistar a las nuevas generaciones acostumbradas a la simultaneidad de temas.

Marie-Josée and Henry Kravis Studio es otro nuevo espacio dedicado a los performances en medio de la colección permanente, con un programa que cambiará cada mes; son 2 mil pies cuadrados que convierten a este lugar en el primero dedicado a estas actividades y completamente integrado en un museo desde su galería central.

OBRAS COMISIONADAS Y UNA NUEVA ADQUISICIÓN

Desde su fundación en 1929 como una institución educativa, el MoMA se ha enfocado en ser el museo puntero de arte moderno del mundo y es por ello que las renovaciones han sido algo constante e imprescindible desde su creación.

EL ENORME ACERVO

Se dice que es imposible saber cuántas de las obras que posee aún no han sido expuestas. La librería y los archivos del museo contienen la mayor concentración de material de investigación de arte moderno en el mundo y cada departamento de curadores mantiene abierto un centro de estudios disponible para los estudiantes e investigadores.

 

Norton da su visión sobre el Tourette

Artículo publicado en El Universal

Motherless Brooklyn, su segundo filme como director que también protagoniza, cierra el Festival de cine de Nueva York

Nueva York.— Mañana finaliza el Festival de cine de NY y lo hace con las proyecciones de la cinta escrita, producida y dirigida por Edward Norton, Motherless Brooklyn, filme basado en la novela homónima de Jonathan Lethem que se sitúa en los años 50 y sigue los pasos de Lionel Essrog, un detective con Síndrome de Tourette que busca hacer justicia a la muerte de su amigo y mentor.

En la rueda de prensa tras mostrar al mundo por primera vez su segundo filme como director, Norton, acompañado por Willem Dafoe y la actriz Gugu Mbatha-Raw, habló de lo liberador que fue conocer al escritor de la novela antes de filmar.

“Algo que me ayudó mucho fue que Jonathan me dijo que no creía en las adaptaciones fieles a los libros porque nunca podrían ser iguales así que me dio su bendición: ‘hazla y agrégale tu toque personal, ponle lo tuyo’. A partir de ahí se me quitó un gran peso de encima y pude lanzarme a crear el filme como yo creía que tenía que ser”, aseguró.

Norton es uno de los muchos actores a los que de vez en cuando les gusta dirigir, apuntó que la tarea como director se complica cuando además de la visión global del proyecto tienes que dirigirte.

“Por un lado ayuda que tienes muy claro lo que quieres hacer con el personaje pero por otro está la preocupación de cuidar el espacio de los demás actores, sin embargo, la clave para mí y que me quitó mucha presión fue que elegí al mejor elenco posible”, dijo el realizador, al que también le pareció fascinante explorar lo que sucedía en Nueva York en los años 50.

“Y que puede relacionarse mucho con lo que sucede ahora”, agregó el director, para el que elegir a Alec Baldwin para interpretar a un constructor corrupto y cuya actuación hace muchos guiños a las imitaciones de Trump que han hecho famoso a Baldwin en los últimos años.

La importancia de cómo retratar una condición como la del Síndrome de Tourett que tiene su personaje fue algo que también apasionó a Edward.

“Para mí lo más importante era evitar el mayor error al convertir a las personas que las tienen en santos. Algo maravilloso de Daniel Day Lewis en Mi pie izquierdo es que su personaje tiene momentos en los que muestra que también puede estar lleno de ira y ser un cabrón. Es una persona integral, no alguien reducido a su enfermedad. Y eso es lo que yo quería lograr con Lionel”.